LOS TIEMPOS DE LA CONFIANZA

Un antídoto del miedo es el amor. Porque el amor se construye sobre la confianza, y la confianza derrumba el miedo, así como la esperanza vence a la tristeza.

El amor se construye sobre la confianza. No se puede sentir amor o sentirse querido si no hay confianza.

De la misma manera uno no se puede querer a si mismo si no confía en si mismo. Si no confía y cree firmemente que puede, que ha podido y que podrá.

Uno no puede amar la vida si no confía en que todo estará bien. Ha esto también se le puede llamar esperanza, que es la confianza en el futuro, en la confianza en que nuestro esfuerzo y nuestro amor nos darán buenos resultados.

La confianza y la esperanza son dos ingredientes fundamentales en todo proceso de liderazgo personal y de los otros. Si uno no confía y no espera lo mejor para que se va a esforzar, para que se va a poner en marcha.

La confianza y el liderazgo también tienen sus tiempos (como todo en el universo tiene tiempo y ritmo).

Se dan 4 momentos de confianza (y yo añado de coraje) en un acto de liderazgo personal:

  1. El tiempo de la duda y la incertidumbre.
  2. Cuando tomas la decisión.
  3. Des de que tomas la decisión hasta que la ejecutas.
  4. Cuando la ejecutamos y estamos solos.

… porque la decisión es en definitiva nuestra y en eso estamos solos.

1. El tiempo de la duda y la incertidumbre.

Dudar y contemplar la incertidumbre es sano y es humano. Es la diferencia entre la prudencia y la temeridad. Es cuando el cazador contempla sus posibilidades, calcula el salto, se prepara, estima los posibles daños, evalúa las recompensas … Prepararse y ser realista es necesario para no estamparnos contra el hormigón de la realidad. Pero Ojo!!, No confundamos prudencia con miedo. La prudencia prepara y mide la distancia, el miedo bloquea y convierte la distancia en insalvable y el salto en imposible. El miedo es un devorador de tiempo y energía. Prudencia VS Miedo.

2. Cuando tomas la decisión.

Es el momento que sabes con certeza que lo vas a hacer, que puedes y que lo quieres, … que es lo correcto. Ahí la rueda de la confianza y el coraje empieza a girar como una dinamo mágica que va aportando energía para la acción, para el salto, para el cambio. Es el momento de “verlo claro”, de sentirlo sin dudas ni “peros”. Sabemos que es así, que lo queremos y que lo vamos a hacer.

3. Des de que tomas la decisión hasta que la ejecutas.

Es el momento de los preparativos. La energía se va acumulando, la tensión saludable va subiendo, se acerca, se acerca, lo vas a hacer, es inminente. Es un momento delicado porque es cuando te tiemblan las piernas, cuando ya no hay vuelta atrás, cuando la suerte está echada, y lo único que puedes hacer es mirar adelante y confiar con todas tus fuerzas. Y además la energía va subiendo, esperando a ser disparada. Pero cuidado, que no te confunda, usa esa energía para prepararte no para alimentar la duda y el miedo (siempre hambrientos de devorar tu energía) .

4. Cuando la ejecutamos y estamos solos. Una vez has saltado, una vez has dado el paso, una vez has puesto a rodar los engranajes, has dicho y hecho lo que tenias que decir entonces estamos mas solos que nunca porque hemos transformado en acción y materializado nuestra voluntad, impulso y deseo. Hemos empezado a andar.

En este momento es cuando no debemos mirar en ningún momento las puertas que quedan cerradas a nuestra espalda (a riesgo de convertirse en estatua de sal), porque toda decisión abre unas puertas y cierra otras. No se puede entrar por dos puertas a la vez, ni caminar dos caminos al mismo tiempo. Aquí la confianza es la que nos dice “has hecho lo correcto, todo va a ir bien, estoy orgullosa de ti”. Aquí es donde tenemos que querernos mas, confiar mas … aquí es donde no tenemos que dejar de pedalear, porque si dejas de pedalear para mantener la bicicleta en pie y las ruedas girando.

Agarra el manillar y pedalea, y siente el viento que te agradece tu coraje, y tu responsabilidad sobre tu vida y tus actos. Has puesto en marcha la bobina de la confianza y el coraje, que no deje de rodar.

Cada vez que decidimos, cada vez que optamos por lo que creemos que es correcto y mejor, cada vez que saltamos por encima de nuestros miedos y temores con las zapatillas de la confianza y el coraje estamos liderando y creando un futuro mejor. Porque nos hace mas mejores, mas fuertes, mas altos, mas buenos, mas queribles … y así nos vamos aceptando y construyendo con cada acto de liderazgo personal.

Somos increíbles, sólo tenemos que darnos la oportunidad.

Banda Sonora: http://www.youtube.com/watch?v=lazyDlfaptM

Nota: este post está inspirado en el seminario impartido por Herminia Gomà el 5 de Mayo de 2012 en Utrech,(Holanda)