Entre reaccionar y responder hay un espacio que se llama libertad

–        ¿Cuándo reaccionas?

–        Mi reacción aparece, entre otras situaciones, cuando me siento criticado y juzgado por los demás.

–        ¿Cual es la emoción que subyace en esos momentos?

–        El miedo … y la rabia.

–        ¿De que manera el miedo está influyendo en tu respuesta?

–        Pierdo energía y consciencia, por tanto, mi estado de ánimo no es el mas adecuado.

–        ¿Cómo piensas cuando te encuentras en esta situación?

–        No soy consciente de cómo pienso, reacciono.

–        ¿De que te está sirviendo reaccionar?

–        Para equivocarme. Para hacerme daño a mi mismo, cuando no tengo ninguna necesidad ni me es útil para nada. No me siento libre. No es nada efectivo. Si soy una persona libre y consciente, dueño de mis respuestas, podré elegir …

–        ¿Puedes imaginarte respondiendo libremente?

–        Si, puede verme no reaccionando. Mas bien aceptando lo que es, lo que sucede, y eligiendo dar una respuesta que me beneficie, que me permita reflexionar y aprender y que beneficie también mi relación con la otra persona y conmigo mismo.

–        ¿Cómo te sentirás si respondes de manera consciente?

–        Me sentiré fuerte. Me sentiré yo mismo. Dando en cada momento todo lo que puedo dar. Eligiendo mi comportamiento independientemente de mis miedos, de las circunstancias, aceptantdo y fluyendo con lo que está sucediendo.