Todo empieza al inspirar

Aspira … Inspira … Aspira para inspirar.
Inspirar para que los demás alcancen sus sueños, para que logren lo que necesitan.
Inspírate para ser mejor. Mejor que tu mismo, mejor que ayer, mejor para los demás, mejor para el mundo.
Inspira para que los demás alcancen, arreglen, adapten, amen y consigan.
Aspira antes de empezar y en la expiración recoge toda la fuerza y toda la energía para inspirarte y pasar a tomar parte. Parte del cambio, parte de lo que se mueve, de lo que crea, de lo que muta y se transforma en un constante baile hacia todo lo que puede ser.
Rompe barreras, prejuicios y muros.
Construye puentes, relaciones y conceptos.
Desarrolla, descubre, diviértete, dibuja un futuro y camina hacia allí.
Y camina con los demás y para todos.
Porque aquí todo es por todos y para todos. No nos equivoquemos lo que haces impacta en los demás, y lo que los demás hacen impacta sobre ti. Nos hacemos los unos a los otros. Sólo los unos con los otros somos posibles.
Sueña, fabrica, atrévete, muévete, equivócate, ponte de pie y sonríe de nuevo. Vuelve a empezar …
Innova, imita, ilustra, inventa, y toma la iniciativa.
Compréndete y comprende a los demás. De dentro hacia fuera y otra vez desde dentro.
Escucha para ser escuchado, y cuando escuches hazlo con todo tu cuerpo.
Empieza con una idea y deja que guie tu rumbo.
Se fiel. No te rindas. Abandonar es condenarse a no saber si fue posible.
Descubre que es lo mas importante para ti y no lo pierdas nunca de vista.
No dejes que el antojo y la vanidad se antepongan a lo importante.
Planifica, personaliza, produce, prepárate y impúlsate.
Comparte y brilla con los demás. No te olvides que juntos siempre somos mas.
Sueña, inspira, visiona y aspira … todo empieza ahora.
Ahora es siempre todavía.

(este és mi pequeño homenaje a Stephen Covey)