Amado Enemigo: sobre la Ira, la Colera y la Rabia

 

Todo empezó cuando Tenzin Robert Thurman paseando ante una iglesia vio la siguiente inscripción:

“Ama a tus Enemigos Porque eso les volvera locos.”, y se empezó a reir descontroladamente.

De ahí nació la semilla del libro Love Your Enemies: How to Break the Anger Habit” (“Ama a tus enemigos: Como romper con el Habito de la Ira”) de Tenzin Robert Thurman and Sharon Salzberg

¿Habéis sufrido alguna vez un ataque de ira que os ha llevado a hacer o decir cosas que después os habéis arrepentido?

¿Alguna vez os habéis visto “secuestrados” por el cabreo de tal forma que vivís instalados en un estado de bronca constante? (una bronca interna que a menudo se traduce en amargura y descontento, e incluso agresividad).

Hay demasiadas veces en la vida cuando no podemos evitar perder los estribos. Alguien nos ataca o nos provoca (o creemos que nos ataca y nos provoca), y nos parece que la rabia, la ira es la única manera de hacer frente a esa amenaza y evitar ser paralizados por el miedo que nos provoca los posibles resultados de ese ataque o provocación. Pero claro, las emociones tienen ese poder de “secuestrar” nuestra consciencia, y hacer con nosotros lo que les da la gana, y cuando no podemos soportar mas algo que está sucediendo, y ya nos han llevado (o nos hemos llevado) a un extremo, entonces explotamos.

A veces nuestro “recalentamiento colérico” parece ayudarnos a conseguir el resultado inmediato que queremos. Pero incluso entonces, por lo general, después nos sentimos mal, nos damos cuenta de que nuestra reacción excesiva puede causar más problemas que soluciones, y eso nos agota, nos quita energía, puede incluso que perdamos un amigo potencial, y hemos poblado nuestro universo con un posible enemigo mas. Mal asunto.

La ira, la cólera, la rabia o simplemente el “cabreo cósmico” son estados emocionales que a veces nos invaden y nos secuestran de tal forma que nos hacen hacer y decir tonterías, y algo peor hacernos daño y hacer daño a los demás.

La rabia (como dice Herminia Gomà) es una emoción expulsiva, es una emoción “que da patadas”. Y a veces esas patadas que da la rabia pegan donde menos hace falta o sobre personas que no lo merecen.

La rabia, la ira, es una emoción que, originalmente en términos evolutivos, es una respuesta para hacer frente a algo que se interpone en nuestro camino, para conseguir algo que queremos o deseamos. La energía que moviliza la rabia esta (en un principio) destinada a luchar por lo que es nuestro o a quitar del camino algo o alguien que nos está impidiendo ser o conseguir lo que queremos.

Hasta aquí todo bien. Pero, ¿Cuál es el extremo de la ira? ¿Cuál es el extremo-extremo de la rabia? …

Si, es un extremo mas bien destructivo.

Además la ira lleva al odio, y el odio lleva a crearse enemigos, y los enemigos llevados a un extremo también sabemos a donde llevan. Si, tampoco es muy constructivo ni muy saludable este extremo.

Como digo es interesante preguntarles a nuestras emociones para que nos digan lo que está pasando, y si le preguntamos a la ira probablemente nos dirá cual es el “enemigo” que estamos sintiendo que se interpone en nuestro camino y nos impide ser o conseguir lo que queremos. Muchas veces este “enemigo” no será real, e incluso algunas veces ni siquiera se ajustará a la realidad. A menudo tendrá mas que ver con una historia que nos hemos inventado que no con una realidad contrastable. Por eso es interesante y necesario entender la información que nos está dando un determinado estado emocional, para poder tomar mejores y mas sabias decisiones.

Ha caído en mis manos este libro de Tenzin Robert y Sharon Salzberg  “Love Your Enemies: How to Break the Anger Habit”, “Ama a tus enemigos: cómo romper el hábito de la Ira” (es decir el hábito de cabrearse y odiar a tus supuestos “enemigos” hasta extremos nada productivos si no más bien destructivos).

En este libro Tenzin y Sharon hacen un planteamiento muy sabio de cómo entender la ira y lidiar con nuestros enemigos (tanto los enemigos externos como los internos)

Es una lectura muy recomendable.

Distinguen entre 4 Enemigos:

  1. El Enemigo Externo
  2. El Enemigo Interno
  3. El Enemigo Secreto
  4. El Enemigo Super-Secreto

El Enemigo Externo. Son las personas que nos hacen daño, que nos amenazan o que amenazan a personas que queremos. Son los “enemigos convencionales”, las personas que nos quieren mal y para nosotros supone una amenaza (real o inventada)

El Enemigo Interno. Son aquellas fuerzas internas que nos secuestran, se apoderan de nosotros y nos llevan a hacer o decir cosas que no deberíamos, terminan arrastrándonos a territorios de dolor y pérdida. Algunos ejemplos de estos “Enemigos Internos” son: el deseo obsesivo, la frustración, los celos, la envidia, la competitividad estresante, el estúpido orgullo, la convicción de estar siendo ultrajados o la necesidad de reafirmación constante. Lo peor de estos enemigos internos es que a veces son adictivos y se convierten en “falsos aliados” porque crean estados internos de defensa que creemos que nos son útiles.

Después Tenzin y Sharon nos plantean la existencia del

Enemigo Secreto. Se trata del constructo de Yo-Los Otros. Es el hecho de no sentirnos parte de un universo interconectado, de sentirnos separados, solos e independientes de todo el resto, aislados. Y eso nos hace tener la necesidad de tener control, de sentirnos siempre fuertes y capaces, porque como no nos vemos como parte de la totalidad pues tenemos que estar siempre “en guardia” ante posibles contingencias enemigas (dejadme llamarlo así). Solos ante el universo y siempre en guardia. Agotador.

El cuarto enemigo es el

Enemigo Super-Secreto. (la verdad es que me gusta el tono guasón con que lo han nombrado) Es el Odio hacia uno Mismo. Es un odio hacia uno mismo que nace de la desesperación y la frustración de intentar una y otra vez ser felices, estar satisfechos con la vida y no conseguirlo. Quizás estamos intentando ser felices desde un punto de egoísmo y desconexión con los demás, en lugar de hacerlo desde la generosidad y el agradecimiento, y eso nos hace mas y mas infelices y mas y mas aislados. Cuando nos vence este enemigo nos odiamos un poquito mas por no conseguir (otra vez) ser felices y sentirnos conectados con la vida. Este odio muchas veces se transluce en ira y rabia contra los demás e incluso contra uno mismo porque, en este caso, somos nosotros mismos los que nos interponemos entre nosotros y lo que deseamos. En resumidas cuentas somos nuestro propio enemigo porque nos estamos haciendo infelices.

En este sentido el otro día le hice una pregunta a una persona que creo que le sirvió un poquito para desconectar este enemigo interno: ¿Cómo podrías ser mas amable contigo mismo? Creo que le fue útil, veremos.

Como veis el planteamiento es interesante y aporta luz sobre una de las emociones mas destructivas y violentas que experimenta y sufre el ser humano: la Ira.

Tara Tulku, maestro Budista, solía decir que el componente más importante de una bomba nuclear es la ira alimentada por el odio. ¿Qué impulsa a un ser humano a pulsar el botón, girar la llave, y apretar el gatillo de una destrucción física inimaginable? Es el odio en la mente que crece alimentado por la ira.

Me pregunto yo, ¿Que impacto tendrá la ira sobre el ámbito profesional? ¿Es rentable la ira y la colera en las empresas? Es una pregunta real, no es retórica ni irónica, me pregunto que impacto económico tendrá en el ámbito profesional.

Lectura Recomendada:

“Love Your Enemies: How to Break the Anger Habit”

Tenzin Robert Thurman and Sharon Salzberg

 

Soundtrack:

http://www.youtube.com/watch?v=7QvAV-AUAcg