10 BUENOS CONSEJOS PARA EDUCAR A TU CEREBRO EMOCIONAL (2/2)

Muy buenas de nuevo, como prometí la semana pasada aquí va la segunda parte de 10 BUENOS CONSEJOS PARA EDUCAR A TU CEREBRO EMOCIONAL (2/2)

06. Quita valor a lo que no lo tiene.

Si cada preocupación se convierte en una batalla personal, estarás combatiendo día y noche. Tu y tu escala de valores son los que deben decidir si es importante o no. No busques soluciones por las noches, sólo te quitarán el sueño y horas de descanso. Domina tu mente y entrénate en quitar valor a cosas que no son “taaaaan importantes” ni tampoco “taaaaaan terribles”. Tendemos a ver todo de forma mucho más catastrófica-apocalítica de lo que es en realidad, es el sesgo que tenemos hacia la activación prefrontal derecha. Las noches son para dormir, no para resolver dilemas, explícaselo a tu cerebro y que lo entienda.

07. Anticipar lo que puede ocurrir de forma negativa no te protege. 

En psicología esto se llama “Ilusión de control”. Muchas veces anticipamos lo que no depende de nosotros: “Seguro que el profesor pone un examen dificilísimo”, “No me inspira ninguna confianza este partido, creo que vamos a perder.” “Mañana seguro que me quedo en blanco y meto la pata” … y creemos que eso, de alguna forma, nos protege o nos prepara mejor para lo que vendrá … MENTIRA!! Ilusión de control!! Muchos de tus miedos versan sobre un futuro que no va a suceder y tu cerebro cree que si le da vueltas eso te puede proteger o resultar útil de alguna forma, cuando para lo único que sirve es para calentarte la cabeza. El 99% de tus miedos son mentira.

Es cierto que al final, no todo termina saliendo bien, pero sí es cierto que no es tan trágico como habías pronosticado. Te has dedicado a sufrir por situaciones que no pasarán o que, si ocurren, no serán tan tremendas como imaginas. El miedo anticipatorio solo aumenta tu nivel de ansiedad y preocupación, y te sirve para muy poco. Te impide estar pendiente de lo que sí funciona y te genera la sensación de vivir en un mundo amenazador y peligroso. Cuando esto ocurra, sustituye tu miedo al futuro por un simple “bien, pudiera ser, no se, lo que tenga que ser será”, y sigue adelante.

08. Ríete de lo que piensas.

¡Qué absurdas nos parecen algunas de las ideas a toro pasado! Prueba a hacer el ejercicio de ver la parte cómica en el momento real y a tiempo real. Apreciar el lado humorístico te confiere poder sobre tus preocupaciones y emociones. El humor también se entrena. No lo descartes por no sentirte hábil ni ágil con el lado humorístico de la vida. Mira películas cómicas, habla con personas que se ríen de sí mismas y comprobarás que pronto se contagia el humor y que efectivamente el sentido del humor se entrena. Ríete carajo, ríete que sólo el humor y el amor nos salvan de las situaciones complicadas.

entrena tu cerebro 2B

09. No tengas conversaciones absurdas con tus pensamientos.

No te enredes en ellos. Tus pensamientos negativos son rabietas que buscan tu atención, y como te sientes angustiado, les dedicas tu atención pensando que eso va a servir para algo (Ilusión de control). Aprende a contemplarlos como si no fueran contigo, como si fueran nubes que pasan y las puedes saludar al pasar.

La gran mayoría de pensamientos negativos que pasan por tu cabeza sencillamente son mentiras o medias-verdades. Déjalos estar en tu mente, como quien acepta un lunar en el brazo. Si no los escuchas, poco a poco dejarán de darte la lata. 

10. Recuerda, no se puede “no tener pensamientos” por mucho que te atormenten. Lo que sí puedes hacer es elegir otros pensamientos.

Hay una cosa que es cierta: No podemos dejar de pensar, nuestra mente es una gran consumidora de información, siempre necesita información para distraerse y darle vueltas a alguna cosa; por tanto lo de “no pienses mas, no pienses tanto” es una absurdez, tu mente siempre quiere atender a algo. Lo que si puedes hacer y es muy útil es practicar la “Substitución de pensamiento”, es decir, no puedes dejar de pensar por completo, pero si puedes pensar en otra cosa. Puedes substituir un pensamiento por otro, darle otro “juguete con el que jugar” a tu mente. Por eso cuando vamos a dormir a algunos nos va bien leer un rato, para que la mente pueda darle vueltas a otra cosa que en ese momento no nos resulta preocupante o urgente como puede ser una novela. 

De igual manera cuando le estás dando vueltas a un pensamiento tipo: “Me va a decir que no, me va rechazar, no le va a gustar, va a ir mal, …” tienes dos opciones:

a. Piensas en otra cosa o te distraes.

b. Le das un giro de 180º y argumentas en positivo: “Pues claro que si, va a ir de coña, vamos a triunfar, será buenísimo, le va a encantar seguro …”

Elegir de forma consciente la historia que te cuentas puede ser la diferencia que te permita vivir mejor y mas productivamente. Aprende a mandar sobre tu mente, y evitarás muchos momentos poco agradables.

Espero que os haya gustado y os resulte útil. Recordad que con leerlo no basta, hay que practicarlo!! Practicar, practicar, practicar hasta que sea tan fácil como caminar.

Un abrazo a todos.