8 CONSEJOS PARA GESTIONAR TU EQUIPO DE TRABAJO EN REMOTO

Esta situación que estamos viviendo está redefiniendo la forma de trabajar y la forma de relacionarnos en el trabajo en nuestro día a día. El ser humano es un animal social, que necesita del contacto y de su tribu como necesita comer y respirar. Necesitamos nuestro ecosistema social. Muchos de nosotros/as hemos substituido este ecosistema social-laboral por un ecosistema social-digital, que suple en cierta forma la necesidad de contacto, pero estaremos de acuerdo que no es lo mismo.

Y también estaremos de acuerdo en que unos/as lo llevan mejor que otros/as. En este caso hay personas que el hecho de trabajar en remoto, de estar aislados, y de estar respirando la incertidumbre que se respira les está afectando psicológicamente. Es normal, no te hagas el/la duro/a porque a todos nos afecta.

Estoy bastante seguro que si eres el responsable de un equipo, y lo estás liderando en remoto habrás percibido que algunos miembros de tu equipo están más ansiosos de lo habitual, menos productivos, más preocupados, o directamente subiéndose por las paredes. Pues bien, aquí te dejo 8 consejos para reducir la angustia de tu equipo y ayudarlos a llevar mejor esta temporada de trabajo en confinamiento (e incluso aumentar su productividad).

Es tu deber como jefe/líder de equipo generar las condiciones psicológicas para que tu equipo salga de esta con el mayor coeficiente de éxito posible, así que atiende:

1# MANTÉN EL CONTACTO, PERO NO EN EXCESO

¿Sabes qué es el “micromanagement”(*)? Pues eso, evita el micromanagement en remoto, porque sólo conseguirás que algunos/as se pongan más nerviosos/as. Evita que sientan que, como no te fías, estás todo el día encima de ellos/as.

2# REDEFINE (Y DEFINE CLARAMENTE) LAS EXPECTATIVAS Y METAS

No podemos entender la realidad actual en clave de normalidad, y por la misma razón no puedes esperar que tu equipo “ya saben lo que tienen que hacer”. Debes redefinir metas y objetivos claros. Definir perfectamente que esperas de ellos/as, e incluso que esperas de cada uno de ellos/as. Que todos tengan claro que es importante ahora, en que nos debemos fijar, y que espero de ti. Si puedes orientarlos en resultados específicos a corto plazo, mejor. Hacer esto tendrá un gran rédito a nivel de productividad y también a nivel psicológico.

3# TRANSMITE LAS EMOCIONES ADECUADAS

Hay algo que, si gestionas un equipo o una organización, debes gravarte a fuego en la cabeza: el líder es el intérprete emocional de la realidad(*). El/la líder es el que mayor impacto emocional tiene en los miembros de su equipo y su organización, es el que más contagia (y de forma más rápida) las emociones en cascada. Por tanto se consciente de que tono emocional transmites y usa las emociones adecuadas en tus interacciones con tus colaboradores (también en lo que transmitas por escrito). No hace falta que seas Mr.Sonrisas, pero ten cuidado de no transmitir angustia, inseguridad, agresividad o agobio; sino intención, voluntad, agradecimiento, coraje y confianza. Esto es una demostración práctica de inteligencia emocional en el liderazgo.

4# CONVIÉRTETE EN ESCUCHADOR PROFESIONAL

Te voy a contar un secreto/truco: cuando escuchas a alguien que te está contando algo que le/la preocupa o le causa angustia, y esta persona se siente realmente escuchada (he dicho escuchar, no dar consejos, sólo escuchar), y siente que te interesas por lo que te está contando; su nivel de cortisol en sangre (cortisol es la neurohormona del estrés) empieza a descender. Es decir, la persona se calma a medida que expresa su angustia y su preocupación. Incluso su presión arterial desciende! ¿Quieres ser un buen jefe en tiempos de angustia? Escucha con interés las angustias de tu equipo. Escuchar es un ansiolítico para la persona escuchada. Paciencia … te toca hacerlo como inversión en tu equipo.

5# MODELA UN DISCURSO OPTIMISTA

El miedo se contagia, pero el optimismo también. El optimista no es simplemente el que piensa que todo va a ir bien, es el que piensa que vamos a ser capaces, que es posible.

De hecho hay tres claves para modelar un discurso optimista: A) No todo está mal, hay cosas que están bien o que juegan a nuestro favor, B) Esto es temporal, y pasará, será duro pero pasará, no estamos condenados, C) Hay muchas cosas que están en nuestras manos y que podemos hacer o probar, porque somos gente válida y con recursos.

Fíjate que fácil es, si te fijas un poco, articular un discurso optimista. Los optimistas confían en que seremos capaces de lo que haga falta, mientras que los pesimistas se retiran antes de empezar.

6# FACILITA UN ENTORNO DE SEGURIDAD PSICOLÓGICA

La Seguridad Psicológica (*) es cuando yo me siento seguro y a salvo en mi interacción con los demás. Que no se me avergonzará, juzgará o castigará de alguna manera por mis opiniones o mis errores. Es decir que puedo decir, opinar, equivocarme, pedir ayuda o no estar de acuerdo, y esto es Ok en la cultura del equipo. Tú como, líder del equipo, debes generar esta cultura de Seguridad Psicológica, para que los miembros de tu equipo tengan la confianza para de mostrarse y opinar sin temer a represalia o desprotección. Cuando no hay seguridad psicológica en un equipo el equipo se frena y los miembros del equipo se cierran en modo auto-protección, y eso no es para nada productivo ni sano.

7# TRANSMITE TRANSPARENCIA E INFORMACIÓN CLARA

Sé honesto en tu comunicación con el equipo. Sé claro y aporta información clara. Debes rezumar honestidad, cercanía y claridad. Porque en el momento que un equipo percibe que se les está escondiendo información o que el jefe/a no está siendo claro, o que se les esta “vendiendo una moto”; la reacción de desconfianza es absolutamente corrosiva. Por eso, en momentos de incertidumbre, sé claro/a y sé honesto/a (hasta donde lo puedas ser, claro, hay información que igual debes ser prudente en su comunicación). Si tienes que ponerte firme pues te pones firme, si tienes que comunicar algo que no es del todo bueno pues lo comunicas, si tienes que pedirles a tu equipo algo difícil pues lo pides, pero siempre desde tu parte más humana y más cercana. No vendas humo ni intentes hacer pasar gato por liebre, porque te pillarán y será peor.

8# EN ESTO ESTAMOS JUNTOS

La necesidad de inclusión del ser humano es algo biológico: necesitamos sentirnos parte y formar parte. Cuando nos sentimos parte del grupo, cuando sentimos que la “tribu” está con nosotros, cuando sentimos que en esto estamos juntos, nuestro potencial personal se dispara porque se reduce la ansiedad, aumenta la esperanza y nos sentimos más seguros. Por tanto un mensaje que debes repetir por activa y por pasiva, del derecho y del revés es: en esto estamos juntos, y de esto vamos a salir juntos.

Por último y como nota a pie de página personal para los managers y líderes de equipos: si eres un manager, jefe, líder, y hay personas que dependen de ti, empieza por cuidarte tú. Cuidate física y mentalmente para poder estar en las mejores condiciones para liderar tu equipo, es tu responsabilidad.

Buenas días y buena suerte.