¿Qué necesitas para evolucionar?

Suponemos que los seres humanos estamos vivos. Suponemos que las personas con las que nos cruzamos cada día están vivas. Incluso tomamos por sentado que nosotros mismos estamos vivos. Pero una de las características que diferencia la vida es el crecimiento. El pelo vivo crece, los arboles vivos crecen, los corales vivos crecen, la hiedra que se agarra al muro, si está viva, crece … Por eso, si el crecimiento es una característica que identifica la vida yo me pregunto: ¿Estoy vivo? ¿Estamos vivos? ¿Estoy creciendo?

Porque para el ser humano el crecimiento no es sólo físico, porque si es sólo físico, su pelo crece, su piel se regenera, sus tejidos se recomponen, sus músculos se desarrollan … entonces no es crecimiento humano, es crecimiento celular. El crecimiento humano va mas allá, el crecimiento humano implica evolución. Evolución personal, espiritual, social, profesional, ética … La Evolución no sólo implica un crecimiento, implica también una mejora, una adaptación, un cambio a mejor, incluso un aprendizaje.

La diferencia fundamental es que para que haya evolución en el ser humano se requiere intención y atención, se requiere consciencia y voluntad. Y es entonces, sólo entonces, cuando el ser humano se implica, cuando tu te implicas intencionadamente en tu mejora, en tu cambio para mejor que estás evolucionando y cuando estás verdaderamente creciendo como ser humano, entonces es cuando estás realmente vivo.

La palabra “evolución” etimológicamente significa “dar vueltas hacia afuera”, y es fácil imaginar la evolución como una espiral creciente que crece hacia arriba y hacia afuera, para llegar mas lejos, para abarcar y entender mas, para hacer posible lo que antes era imposible. El problema es que el ser humano a menudo entra en “loop” y da vueltas en círculo para llegar al mismo sitio y dar la misma respuesta (forma parte del ser humano insistir en una misma solución que, aunque no de buenos resultados, es la que hemos aplicado siempre). Y de esta forma nos volvemos a dar una y otra vez de cabeza contra el mismo muro y la misma piedra, insistiendo tercos en nuestro error y sufriendo (e incluso quejándonos) por ello.

No esperes soluciones mágicas, la vida depende de ti, tu crecimiento depende de que tu quieras crecer, de que tu elijas evolucionar, y lo hagas desde la voluntad y la consciencia que tienes como ser humano.

Por eso una muy buena pregunta puede ser:

¿Qué necesitas para romper el círculo y encontrar otra manera de hacer las cosas?

¿Qué necesitas para tomarte el trabajo de aprender y probar otra manera de hacer o de responder?

¿A qué tienes que atreverte para poder crecer?

o mejor todavía:

¿QUÉ NECESITAS PARA EVOLUCIONAR?

PD: Mi evolución de este mes ha sido aprender a pensar primero como sintetizar una idea para que sea mas sencillo explicarla de forma efectiva. Bueno, es una evolución humilde pero es evolución 🙂