MAL ROLLO POR NAVIDAD


Os ha pasado alguna vez de ir a una cena o comida de Navidad donde ves aquellos parientes que sólo ves una vez al año (y que tampoco te pasaría nada si no los vieras, y a ellos probablemente tampoco) y entonces resulta que en la mesa hay un “Negativo”. Si, un “Negativo”. Alguien que instalado en el mal rollo o en quien sabe que punto de negatividad va soltando críticas y jarros de agua fría aquí y allá como quien hace regalos envenenados. Alguien que además si le cuentas tus planes o tus ilusiones para el año que viene lo mas probable, probabilísimo, es que te diga algo así como: “No creo que eso vaya a funcionar”, “No creo que valga la pena”, “Ten cuidado porque te puedes llevar un chasco”, “Uuuyy, eso es muy complicado” …

Vamos una retahíla de opiniones y comentarios que te dejan entre planchado y cabreado, y que se podría haber guardado perfectamente para si mismo/a en lugar de soltarlo en mitad de la mesa pegándole un “zasca” a tus esperanzas y a la vez exponiéndote a la opinión del resto de la tribu. Vamos, un campeón. Un campeón de la descalificación gratuita y del escarnio de sobremesa.

¿Porque lo hace? Vete tu a saber. ¿Porque están aburridos?¿Para darse importancia?¿Porque están resentidos con la vida? Cualquier cosa menos hacerlo por tu bien.

Porque hacer planes y llenarse de ilusión cuesta energía y trabajo, porque para ir hay que creer, y porque creer y continuar es mas difícil que rendirse y ceder a la inercia; y que venga un familiar de cortas miras (cercano o lejano) y se permita el lujo de “opinar” con absoluta gratuidad sobre lo que te gusta o lo que te mueve es de torta y media.

Pero claro liarse a tortas (físicas o verbales) en mitad de estas fechas tan señaladas es darle un disgusto a la abuelita y un mal rato a los demás.

Yo estoy entrenando una llave de “Aikido Emocional” que es fenomenal (digo entrenando porque no siempre me sale). Cuando alguien entra al trapo así de gratuitamente yo me pongo una sonrisa y contesto: “Aja, que interesante.” Y dirijo mi atención a otra persona, o al plato de canelones (también puedes optar por ofrecerle turrones, a ver si ocupándole la boca se calla).

En todo caso no ofrezcas resistencia, no te enfrentes. Sólo lo vas a ver a esa persona durante las próximas 2 horas del siguiente año!; así que hazte a un lado y que se estampe con su negatividad contra el puchero navideño.

Sonríe y dirige tu atención y tu amor al resto de personas maravillosas que hay en la mesa, y que, probablemente, les encantará escuchar tus planes y tus sueños (o tus angustias y trasiegos si fuera necesario).

Las personas nos eligen por como las hacemos sentir, se inteligente y elige aquellas personas que te hacen sentir bien y te quieren bien (también en Navidad).

Y sobre todo, sobre todo procura hacer sentir bien a los que te rodean, que el año laboral y familiar ya cuesta lo que cuesta caramba!

Felices Fiestas todos y feliz año!

Salud, Amor y Wifi para todos!!!