Un Fin en Mente (táctica y estrategia en el día a día)

No he encontrado ningún articulo que explicara como a mi me gusta entender el Fin en Mente de Stephen Covey, así que lo escribo yo (a riesgo de adaptarlo un poco a mi modo de verlo y emplearlo). Espero que os guste.

Para empezar cualquier cosa (un negocio, una conversación, un dia, una reunión …) hay que saber a donde quieres ir, es necesario saber cual es nuestro Fin en Mente.

Para poder ser estratégico en un negocio debemos tener clara (y compartida con los socios) la idea de hacia donde queremos ir, una dirección clara y compartida.

¿es posible ponerse andar en la dirección correcta sin saber a donde queremos ir?

Empezar con un Fin en Mente significa entonces comenzar con una clara comprensión del destino, con una visión clara y concisa de ‘para donde queremos ir’ de tal forma que sepamos donde se está y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta: ‘saber donde esta nuestro norte‘.

El hábito de “empezar con un fin en mente” se basa en el principio de que todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay primero una creación mental, y luego una creación física. Se escriben los discursos antes de pronunciarlos; se hace primero un borrador antes de empezar con el original.

Todas las cosas se crean dos veces, pero no siempre la primera creación reponde a un hecho consciente. En nuestras vidas personales, si no desarrollamos autoconciencia, y no nos hacemos responsables de las primeras creaciones (de la idea de hacia donde queremos ir y qué queremos conseguir), estamos permitiendo por omisión que otras personas y otras circunstancias den forma a gran parte de nuestra vida. Vivimos entonces “reactivamente” los guiones que han puesto en nuestras manos la familia, los compañeros, las agendas de otras personas, las presiones de las circunstancias: los guiones de años anteriores, de nuestra educación, de nuestro condicionamiento. Este hábito (Empezar con un Fin en Mente) se basa en principios de liderazgo personal, lo que significa que debes mandar sobre ti mismo para verdaderamente guiar tu vida y tus dias. Liderazgo no es administración, liderazgo es estrategia y auto-dominio, liderazgo es escoger tu respuesta de forma inteligente en lugar de decir cualquier cosa o responder mal.

La administración es la la puesta en práctica del liderazgo, es la táctica, el “como” concreto de tu Fin en Mente. En palabras de Peter Drucker “administrar es hacer las cosas bien; liderar es hacer las cosas correctas”.

Empezar con un fin en mente significa enfocar mi rol como compañero, hermano, empleado, pareja, amigo y mis otros roles en la vida, teniendo claros mis valores (lo que es importante para mi) y mi orientación (hacia donde me dirijo).

Así actuo con integridad, y no me veo obligado a reaccionar ante las circunstancias, ni guiado por emociones o estados de ánimo momentáneos. Puedo ser verdaderamente ser proactivo, impulsarme por mis valores, porque mis valores ya están definidos y claros, tengo claro a que le doy importancia y a que no.

Nuestro ambiente personal y profesional cambia a ritmo acelerado. A veces ese cambio rápido (y esa exigencia) hace que las personas se vuelvan reactivas y se rindan o fracasen, que dejen su suerte al azar o al destino confiando en que las cosas que les sucedan habrán de ser buenas. Gran error. El sentido de liderazgo personal, se posee la esencia de la propia, y marca la dirección y la forma de actuar de forma flexible y adaptable sin perder de vista la dirección, como un perro de presa persigue a una liebre: se adapta al terreno, da giros, salta obstáculos, actua en equipo, cede espacios, aprieta el paso … siempre con flexibilidad y adaptabilidad pero con el Fin en Mente. Si sabemos a donde vamos podemos establecer metas a corto plazo para ir cubriendo etapas y logrando pequeños objetivos con el conocimiento de que avanzamos en la dirección correcta. Entonces es mucho menos probable que un desaire o un contratiempo pueda con nosotros porque sabemos que estamos avanzando en la dirección correcto y siendo el profesional y la persona que queremos ser, tenemos muy claro nuestro Fin en Mente.

Un fin en mente

Por supuesto si tenemos un Macro-Fin en Mente que es el que guia nuestra táctica y nuestra estrategia, despues en el dia a dia, en cada momento podemos tener Mini-Fines en Mente que guian nuestra acción concreta.

Parece sencillo, lo difícil es incorporarlo como un automatismo en nuestra práctica cotidiana.

-Alicia pregunta: ¿podrias decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar –dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio… –dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes –dijo el Gato.

Buen dia a todos/as.